Inauguración de la 3a Convención Nacional de Yoga Iyengar en México
Palabras de Chantal Gómez Jauffred presidente de la Asociación Mexicana de Yoga Iyengar (AMYI).
Bienvenidos a todos y gracias por venir. Estamos ahora en la inauguración de nuestra tercera Convención Nacional de Yoga Iyengar.
El Yoga Iyengar es algo relativamente nuevo en nuestro país. Y como la mayoría de ustedes saben, cuando decimos método Iyengar, nos referimos al método desarrollado por nuestro maestro B.K.S. Iyengar a quien nos dirigimos como Guruji.
El Sr. Iyengar o Guruji, ha practicado y enseñado yoga por más de 70 años, dentro de los cuales desarrolló un sistema de enseñanza que hace énfasis en la práctica y la secuencia correcta de las posturas, cuidando la alineación esqueleto muscular, esto entre otras características del método. No quiero dar más detalles de esto por ahora, pero también es explicado de otra manera, un método que nos ayuda a alinear nuestro cuerpo con nuestra mente y con nuestro espíritu.
La palabra Guruji quiere decir Querido Guru, y Guru es aquel quien aparta la ignorancia y nos lleva al conocimiento. El método y el Guru son parte de nuestros guías, son luces que iluminan el camino que cada uno debemos recorrer. El Yoga es un proceso personal, y a cada uno de nosotros nos toca andar nuestro propio camino siguiendo las luces que nos guían y nos inspiran.
Con el esfuerzo de muchas personas, poco a poco el método desarrollado por B.K.S. Iyengar se ha ido difundido cada vez más.
Muchas cosas nacen a partir de un sueño, y con trabajo constante y otras cualidades, los sueños se pueden volver realidad. Para esto se requiere del trabajo en conjunto de muchos, comprometidos a difundir un método que nos ha ayudado a mejorar nuestras vidas. Está dentro del ser humano la necesidad de sentirse útil y el deseo de compartir.
Sin embargo, aún cuando se nos muestra un camino, recorrerlo puede ser que no sea fácil o inclusive puede ser que sea muy difícil. En el camino surgen obstáculos, y tenemos que aprender a superarlos.
En nuestro proceso personal, así como también en los proceso y proyectos comunitarios, al igual que cuando sembramos para cosechar algo, hay que saber primero qué queremos plantar, además de estar dispuestos a trabajar y a aprender.
Primero hay que limpiar el terreno, quitar las plagas, preparar la tierra, aflojarla y nutrirla, para después poder sembrar las semillas.
Luego hay que regarlas y puede que haya demasiado sol o que la lluvia llegue demasiado pronto o demasiado tarde. Surgen circunstancias que no podemos controlar, pero lo que sí podemos hacer es poner lo mejor de nuestra parte para que las condiciones se den.
Una vez plantadas las semillas, hay que continuar regándolas y cuidándolas. Es todo un proceso el cual requiere trabajo, paciencia, conocimiento, apertura para aprender y dedicación. Guruji nos ha dicho: “Cuida las raíces del árbol y sus fragantes flores y deliciosos frutos crecerán solos”.
Hace unos años se plantaron las primeras semillas de la Asociación Mexicana de Yoga Iyengar, por un grupo encabezado por Alicia Ramos de la Ciudad de México quien se encuentra aquí presente. Hoy continuamos plantando semillas y las raíces empiezan a crecer. Dependiendo de cómo cuidemos la raíz, podremos influenciar si tendremos o no frutos.
Hay muchas personas aquí hoy que pusieron de su esfuerzo, trabajo, recursos y dedicación para que este evento pudiera suceder. Agradezco a todos los que participaron en la organización y difusión, me tardaría mucho si los nombro a todos.
Gracias a los profesores invitados Marta Mahou y George Purvis por estar aquí compartiendo lo aprendido en sus más de 30 años experiencia. Gracias por viajar desde otro país para venir a enseñarnos.
Marta viene de Madrid, donde vive y dirige su propio estudio de Yoga. Además de su práctica y conocimientos del Yoga, Marta ha estudiado anatomía y tiene mucha experiencia aplicando el Yoga a problemas relacionados con la columna.
George viene de Texas, donde ha sido pionero en la difusión del Yoga Iyengar, y se ha caracterizado por una excelente práctica y sentido del humor.
Muchas gracias a todos por venir, sin participantes no hay Convención.
Agradezco el empeño que ha puesto Cynthia Bordes y todo el equipo de coordinadores y colaboradores.
Una vez más, es posible constatar que el lenguaje del Yoga es universal, va más allá de nuestra comunidad, costumbres, lenguaje y cultura.
Espero que aprendamos mucho y tengamos oportunidad de convivir, les deseo que disfruten mucho la Convención
Namasté.
